
Enfermería Basada en Evidencia (EBE) Aquí te contamos que es
Los servicios profesionales de la enfermera comprenden la Gestión del Cuidado en lo relativo a promoción, manutención y restauración de la salud, la prevención de enfermedades o lesiones, y la ejecución de acciones derivadas del diagnóstico y tratamiento médico y el deber de velar por la mejor administración de los recursos de asistencia para el paciente. Por lo tanto, su fin último es ofrecer a los usuarios los mejores resultados posibles en la práctica diaria, acorde con la información científica disponible que haya demostrado su capacidad para cambiar de forma favorable el curso clínico de la enfermedad y que considere la mejor administración de los recursos, los menores inconvenientes y costos para el usuario y para la sociedad en su conjunto.
La EBE es un proceso en el que los problemas reales y potenciales que afectan la salud de los usuarios se presentan como preguntas, cuya respuesta se busca y evalúa sistemáticamente a partir de los resultados de la investigación más reciente, y que sirve de base para la toma de decisiones.
Se suele describir esta metodología como un proceso dinámico y continuo de cinco fases. Estas fases aplicadas al campo competencial de las enfermeras surgen de la interacción enfermera-paciente y abarcan desde la identificación de una duda o necesidad de información hasta la comprobación de que resolver esa duda y aplicar los cambios que de su respuesta se derivan, ha tenido unos resultados positivos.
El punto de partida es la pregunta de investigación y así el proceso continuo con las cinco fases es:
- Definición de la pregunta.
- Búsqueda de evidencias.
- Evaluación de las evidencias halladas.
- Implementación de los cambios propuestos.
- Evaluación de los cambios.
En un entorno en el cual prima el modelo científico, es difícil no concebir la idea de que los cuidados se deben basar en evidencias sólidas que sean aceptadas de forma universal, tanto por los profesionales sanitarios como por los usuarios que demandan cuidados. Es por ello que el profesional de Enfermería del siglo XXI debe actualizarse acorde a los avances que continuamente se producen en los campos de la ciencia y la tecnología con el fin de mejorar la calidad de la atención de salud e identificar problemas reales y potenciales respaldados por resultados de estudios perfectamente validados.
En el campo de la enfermería se están desarrollando más y mejores fuentes de recogida de la información, lo que permite poner en marcha un sistema de comunicación y formación entre los profesionales, conduciendo en un futuro a cambios y avances importantes en la práctica clínica, la formación y la investigación de la profesión enfermera.
